Hace unos meses, y pese a la pandemia, tuvimos la fortuna de acompañar y ser acompañadas por los promotores de LEO de la Biblioteca Pública Luis Carlos Galán Sarmiento en la Hormiga Putumayo con Memoria de Elefante, un seminario de promoción de lectura, LIJ y memoria, en una búsqueda por fortalecer el encuentro comunitario apelando a la sensibilidad humana necesaria para generar interrogantes y cultivar la memoria activa frente a su pasado de violencia y su presente de resistencia, utilizando la literatura como puente mediador entre el lenguaje, la memoria de la violencia política y la propia humanidad.

Cerramos el seminario, pero abrimos nuestras puertas y corazones para perpetuar el encuentro, la juntura de voluntad y dignidad que necesitamos para seguir en pie. Las gracias son para ellos, para ustedes, Hormigas valleguamuenses, gracias a ustedes por cuidar la esperanza, por hacer de su cotidianidad un espacio para el cuidado de la palabra, en donde las voces unidas, las cantadas, las leídas, las contadas, las interpretadas, las tejidas comienzan a hacer un eco distinto al de las balas. No hay aprendizaje ni conocimiento que tenga mayor impacto que el que se trasiega en el día a día en los espacios compartidos, ese es su legado, su patrimonio, la herramienta con la que vamos cuidando de esta madre naturaleza, nuestra tierra, nuestra casa común.

Algo quedó claro en los días compartidos y es que existen Hormigas que rugen más fuerte que los tigres. 

Compartimos a continuación, algunas de las cartas escritas por los bibliotecarios y dirigidas muy especialmente a los utopistas que eligen la vida de la Palabra en vez de la violenta muerte.

Existen Hormigas que rugen más fuerte que los tigres…

Para los promotores y bibliotecarios de la Biblioteca Pública Luis Carlos Galán Sarmiento en la Hormiga Putumayo, y todos los caminantes y luchadores por la vida y la dignidad, nuestro amor, respeto y compañía.


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