“Iremos, poco a poco, abriendo surcos para sembrar más preguntas, para que la educación, la cultura y las bibliotecas, como dice Galeano, “nos pique donde sí rasca”, y no sólo a las comunidades, también a los bibliotecarios, a los bibliotecólogos, a la academia, a la institucionalidad.

Porque sabemos que las bibliotecas como dispositivos culturales bien pueden servir para mantener un control social y político alienante, o para posibilitar la emancipación ideológica y material de la sociedad. Nosotros apostamos por la segunda opción so pesar de los retos que debamos afrontar.”

Bibliotecas A La Calle

Bibliotecas A La Calle como colectivo social,  propone la creación de una Escuela Itinerante BAC, que posibilite la discusión permanente donde se propicie el empoderamiento ciudadano para garantizar la permanencia y existencia de un proyecto bibliotecario y cultural de país que contribuya al fortalecimiento del tejido social y participe de los procesos de construcción de paz.

Inicialmente, y como piloto, esta Escuela se hará cada tres meses y de manera descentralizada en diferentes espacios del Valle de Aburrá, primordialmente en aquellos donde se carece de infraestructura bibliotecaria; y donde se tendrán como aliados a las escuelas, Juntas de Acción comunal, líderes y lideresas barriales, maestros, cultores populares, entre otros. Para su implementación se tiene como apoyo y colaboración metodológica y logística a La Colectiva La Enjambre, y como aliados estratégicos, la Red de Arte y Cultura del Valle de Aburrá -RACVA- y la Escuela Interamericana de BIbliotecología -EIB-. Con apoyo de la RACVA, se busca realizar tres versiones de la Escuela, una por cada Nodo de la Red: Norte, Sur y Centro. Esperamos esta iniciativa pueda desarrollarse en otras regiones del país con el apoyo del Colectivo y los participantes de otras regiones. La EIB por su parte, será la entidad encargada de certificar la asistencia a este espacio de construcción de saberes.

Hoy queremos contarles cómo se dio la I Escuela Itinerante en el Nodo Norte del Valle de Aburrá.

29 de marzo de 2019, Primer día

La experiencia se inició con una intervención de Didier Álvarez Zapata, profesor asociado a la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia. El profesor Álvarez desarrolló su exposición alrededor de las preguntas ¿qué significa que participen diferentes tipos de organizaciones sociales en la construcción de una biblioteca? Y ¿qué significa que dicho ejercicio se descentre de la mirada bibliotecológica? Ambas preguntas son necesarias, puntualizó el profesor, porque “existe una fuerte tendencia hacia la privatización de asuntos sociales”, sabiendo que “una biblioteca es más que la bibliotecología, así como el arte es más que la teoría del arte”. Por eso es conveniente evitar “reducir la vida a los intentos por entenderla”. De aquí que sea muy pertinente la propuesta del colectivo Bibliotecas a la Calle de fomentar “la diversidad de diálogos con relación a problemas comunes”.

Por otro lado, según él, las bibliotecas deben ser entendidas como plataformas o estrategias que integran necesidades y soluciones comunitarias. De tal manera que una biblioteca necesariamente debe integrarse a una realidad comunitaria, las cuales se mueven, principalmente, en cuatro dimensiones: cultural, educativa, política y económica. Además, señala Álvarez, es preciso tener en cuenta que existe una tensión entre la idea dominante de lo que debe ser una biblioteca y lo que puede ser ella en potencia.

En el primer caso, la biblioteca ha estado enmarcada en cuatro áreas: lenguaje, memoria, información y conocimiento. También suele ser una reproductora del orden establecido a través de una práctica de racionalidad discursiva, una cierta pretensión de ilustración y la difusión de la lectura y la escritura como expresiones máximas del lenguaje. Estas bibliotecas suelen estar llenas de libros producidos y publicados en países europeos. Asimismo, ha creado algunos determinantes para enmarcar su acción. El primera de ellos es que la biblioteca es una organización necesaria, así que si una comunidad carece de ella se encuentra en falta. El segundo, es que no existe biblioteca sin libros. El tercero, es que existe una idea fija de biblioteca, un cierto ideal a alcanzar. El cuarto, el cual ha venido ganando fuerza en los últimos tiempos, es que la biblioteca tiene que proporcionar las condiciones para que las comunidades se conecten a internet.    

A propósito de todo lo anterior, el profesor Didier propone que el siguiente manifiesto de Bibliotecas A la Calle debería ser sobre las limitaciones que se le han impuesto históricamente a la biblioteca.  

Por otro lado, se encuentra la visión de la biblioteca como potencia. Lo primero a tener en cuenta en esta línea es que el hecho de que una biblioteca sea comunitaria no hace que esté determinada por los sujetos que inicialmente la gestaron, es una institución dinámica que se transforma según los nuevos sujetos que se vinculan a ella y a estímulos que puedes llegar de otras fuentes.  Este tipo de biblioteca se construye manteniendo viva la pregunta sobre qué es el ser humano y qué es la comunidad, pero, en palabras de Álvarez,

respetando al ser humano como individuo, en perspectiva de constituirse en sujeto de sí y para otros. A propósito de esto último, el profesor puntualiza que la función de las organizaciones sociales, entre ellas las bibliotecas, es posibilitar el aprendizaje de pertenecernos los unos a los otros y esto significa aprender a escucharnos.

El profesor Didier Álvarez cierra su intervención enfatizando que la acción de las organizaciones sociales siempre es contrafáctica, lo que quiere decir que siempre se oponen a la propensión de las sociedades por volverse ciervas. De aquí que la articulación entre bibliotecas y otras organizaciones sociales se presente en medio de las tensiones entre dominación resistencia.

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30 de marzo de 2019, Segundo día

En esta oportunidad se trabajó alrededor de un formato tipo fanzine que buscaba ayudar a los asistentes al evento a explicitar su visión sobre las categorías de educación, cultura y bibliotecas. Así como su trayectoria personal con relación a estas últimas. Para hablar de las tres categorías cada participante disponía de un espacio para hablar sobre cómo, dónde, para quién, con quiénes y para qué. Para presentar la trayectoria personal los participantes disponían de un espacio para diseñar un mapa biográfico narrativo. A continuación se presenta una síntesis de las coincidencias de todos los participantes respecto a las tres categorías. No obstante, es una simplificación que no representa la riqueza de todo lo expresado en cada fanzine. De tal modo que además de leer este resumen, los invitamos a ver las imágenes que se encuentran al final de este post.

Educación. Todos coincidieron en que la educación no puede estar subordinada el sistema económico. Debe ser para enseñarnos a vivir con nosotros mismos y con los otros, debe “ayudarnos a mejorar nuestra condición de transeúntes”, debe habilitarnos “para elegir el dedo que nos metemos a la boca”. Además, no es responsabilidad exclusiva de una institución, no le compete solo a la escuela o la biblioteca, requiere una articulación de diferentes espacios.

Cultura. La cultura es el despliegue de la vida y la convivencia. Por eso debe estar donde sea que se presente el encuentro con el otro. Debe permitir transformar imaginarios y el disfrute de la diversidad.

Biblioteca. La biblioteca debe ser un espacio para entrar en contacto con otras ideas y otras preguntas. Al igual que la cultura debe ser una expresión de la diversidad, en tanto espacio de encuentro.  Su naturaleza debería ser itinerante, ir de aquí para allá, trascender las paredes de un edificio. Tiene que trabajar con quienes tengan la voluntad de hacerlo, no se le puede obligar a nadie a participar de ella.

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Después del ejercicio de socialización del fanzine, se procedió a la presentación de dos experiencias vivas: la enjambre y sueños de papel, que utilizan la biblioteca como estrategia de dinamización comunitaria. Ambas buscaron responder a dos preguntas durantes sus intervenciones: ¿por qué eligieron la estrategia biblioteca? Y ¿qué asuntos particulares les posibilita esta estrategia?

La Enjambre “en femenino es una colectiva que posibilita el asombro, las preguntas, la espontaneidad de la niñez y el disfrute de la diversidad. La Enjambre adopta el nombre de un fenómeno de la naturaleza para exaltarla y aprender de ella, de su misterioso orden y su insospechado caos. Según la definición dada por el DRAE una enjambre “multitud de abejas con su maestra, que juntas salen de una colmena para formar otra colonia” y según los niños y niñas de nuestros encuentros una enjambre también es “un nido de personas”, “algo que está enredado”, “unión de cosas”, “un grito”, “una reunión de amor”, “una familia”, “estar afuera juntitos otra vez. Para la colectiva enjambrar es posibilitar la Lectura, Escritura y Oralidad a través de la unión de diferentes saberes: artes plásticas, cine, fotografía, mundo digital, gastronomía, literatura, música, costura, artesanía, ciencia, teatro y juego. La Enjambre además aspira a la soberanía de cada lugar al que llega, de sus integrantes abejas que sueñan y se unen para habitar la calle de otra manera, desde sus saberes propios, imaginan y se juntan para crear, leer, cocinar, jugar, hablar.La Enjambre es el encuentro plural de las personas, es la miel del conocimiento popular esparcida en los barrios de la ciudad y las veredas. Es una manera de leer el mundo, la vida, los olores, los sabores, las texturas, los sonidos porque es una experiencia estética que se construye colectivamente”

Esta organización respondió a las preguntas orientadoras indicando que la biblioteca les ha dado la posibilidad de encontrarse de una manera diferente a la que se acostumbra en el territorio en que ellos operan. Dicen que han podido desplazar las relaciones mediadas por la violencia por relaciones mediadas por el arte y la cultura.

Sueños de papel es una“ biblioteca comunitaria que abrió sus puertas en el año 2016. Frente a la ausencia de espacios para el arte y la cultura en el barrio La Cruz –comuna 3 de Medellín–, dos jóvenes se propusieron crear un espacio para que los niños de esta comunidad encuentren libros y aprendan a través del arte.   Es un espacio que le ha ayudado mucho al territorio desde el tema del acompañamiento a niños y niñas; un acompañamiento que no es sólo desde las letras, sino también desde los afectos (…) En Sueños de papel proponemos una forma de ver la lectura que va más allá del acercamiento a los códigos de un libro. Leer también posibilita incluir otras formas narrativas como el cine, el teatro, el baile, el juego (…) Sueños de papel busca ser también un lugar para reflexionar sobre asuntos complejos que rodean a los chicos de la comunidad, como la drogadicción, el maltrato a la mujer o la desescolarización, al mismo tiempo que se busca aprender y ver los talentos que tienen los chicos, individual o colectivamente. “En este espacio por, para y de la comunidad, el propósito fundamental es conectarnos desde el aprendizaje mutuo”

Por su parte, esta organización respondió a las preguntas orientadoras contando que también llegaron a la idea de una biblioteca buscando crear un espacio de encuentro en la comunidad que se alejara de las iniciativas asistencialistas y que permitiera desarrollar procesos. Durante su trayectoria se ha ocupado de mostrar que la biblioteca va más allá de las paredes, que la calle, por ejemplo, también hace parte de ella. Además, ha promovido una forma de lectura que no se reduce a los libros y en esas búsquedas ha creado lazos muy fuertes con la oralidad.

¿Cuál fue la valoración del evento por parte de los asistentes?

Al final de las dos presentaciones se realizó una evaluación de todo el evento a partir de la pregunta ¿cuáles sentidos le permitió descubrir o reformular su participación en este evento? A continuación se resumen las respuestas dadas por los participantes:

  • Aprender a ver la biblioteca como una organización generadora de preguntas la convierte en una institución más activa en cuanto a la transformación social.
  • Es muy estratégico conocer cuáles son las determinaciones que se le han impuesto a la biblioteca, ya que de esta manera es posible convertirlas en potencialidades en lugar de limitantes. En otras palabras, vivir la biblioteca desde una perspectiva no tradicional.  
  • Fue muy valioso desmitificar qué es una biblioteca. Gracias al evento ampliaron su visión respecto a ella y pudieron imaginar formas de articulación con otras instituciones. Alguién incluso señaló que gracias al evento ahora “la biblioteca hace parte de su sistema de creencias”. De la misma manera, fue muy importante participar del evento en tanto que les ayudó a alimentar la construcción conceptual de las organizaciones a la que cada uno de ellos pertenece.  
  • Por último, alguién señaló que “no hace falta inventar las bibliotecas del futuro pues ellas ya están en potencia en el ejercicio de las organizaciones sociales”.

Con estos aprendizajes y retos que deja la I Escuela Itinerante en el Nodo Norte, nos vamos a comenzar a enjambrar, como diría la Colectiva, la segunda experiencia en el Nodo Centro del Valle de Aburrá.

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