Por Jonathan Valencia

Con un alto grado de confianza en el ejercicio de promoción y resignificación de espacios libres de violencia e inundados de paz y esperanza, nace el 1 de junio de este año la UBRC (Unión de Bibliotecas de la Resistencia Caleña) con su manifiesto colectivo de las 5 bibliotecas populares y/o comunitarias nacidas en el Paro Nacional del 28A:

  • Biblioteca popular La Dignidad – Loma de la Dignidad. 
  • Maloca Comunitaria Nicolás Guerrero – Punto de Resistencia Paso de Comercio.
  • Bibliohuerta El Aguante – Paso del Aguante.
  • Biblioteca Marcelo Agredo – Puerto Resistencia. 
  • Biblioteca Móvil Mil caras a la literatura – Punto de Resistencia Meléndez.
"La Biblioteca de la Dignidad ya tiene, por lo menos, 200 libros para prestar y "truequear" con las personas que vayan a visitarla. / Archivo particular." (El Espectador, 2021)
Imagen cortesía: El Espectador

En el marco del Paro Nacional que dio inicio el 28 de abril de 2021 a un estallido social histórico en Colombia y en la ciudad de Cali, múltiples y diversas formas de resistencia han nacido desde la ciudadanía en diferentes puntos de resistencia de la ciudad. Una de ellas, las Bibliotecas Populares y Comunitarias. Estas han surgido de las cenizas de algunos Centros de Atención Inmediata de la Policía Nacional, un organismo de “seguridad” corrupto y represivo. La conversión ha creado islas de cultura, arte, conocimiento y pedagogía comunitaria en lugares que en el pasado servían para controlar y vigilar a la población, pretendiendo garantizar el orden público (y cuya utilidad era cuestionada por gran parte de la comunidad). Hoy, germinan las semillas de un mundo renovado, diverso, y consciente. Para que esto fuera posible, personas de las comunidades decidimos ocupar esos espacios públicos vacíos (tras hechos de desmantelamiento que no reivindicamos), y en su lugar proponer lugares de resistencia, paz, colectividad, arte, pensamiento y solidaridad. Las distintas Bibliotecas Populares y Comunitarias proponemos el trueque de libros y de artículos culturales y pedagógicos, organizamos diversas manifestaciones alrededor de la lectura, la música, el cine, la pintura, la escultura, el teatro, entre otras. Hemos acogido a toda persona que quiera compartir y aprender en este espacio, y hemos resistido en el ideal colectivo —que nos une a todas las bibliotecas— de cambiar las armas por libros creando otros escenarios de vida e imaginando otros posibles. Hemos sido puntos donde han confluido personas de todas las edades y proveniencias sociales para aportar o para beneficiarse de la oferta cultural y pedagógica que ofrecemos. Nos reivindicamos como puntos antipatriarcales, profeministas e incluyentes de la diversidad humana y no humana, pues somos lugares de sanación individual y colectiva. Después de muchos días de estar resistiendo en nuestros territorios, hemos decidido juntarnos como Unión de Bibliotecas de la Resistencia Caleña. Entendemos que unidxs somos más fuertes. Creemos en la solidaridad como generador del cambio y de la inclusión social. Es por eso que nos proponemos seguir embelleciendo y dinamizando esos lugares de transformación del territorio, y al mismo tiempo adelantar todos los mecanismos posibles para persistir en nuestra permanencia en estos espacios. Luego de las múltiples arremetidas violentas y represivas por parte de la fuerza pública y paramilitares urbanos, creemos que cualquier escenario de diálogo y de construcción de una nueva sociedad debe pasar por la consolidación y fortalecimiento de estos espacios donde quepan todas las expresiones comunitarias y de resistencia. Agradecemos la labor y la abnegación de las primeras líneas que nos han brindado la tranquilidad en el día para poder compartir con la comunidad e integrarnos, a las mujeres orientadoras de vida y a la Minga Indígena, que nos ha enseñado la resistencia desde su sabiduría ancestral. Aplaudimos el compromiso de las personas que están aguantando y dándolo todo para sentar precedente en los puntos de resistencia: personas y sobre todo madres que apoyan las ollas comunitarias haciendo posible la alimentación de todas las resistencias durante estos largos días de paro, artesanxs, vecinxs, artistas, y todas las voluntades que han hecho posible que este país salga del letargo de desigualdad, pobreza, exclusión y resignación. Repudiamos toda violencia contra los cuerpos y las vidas de las personas en el marco de la movilización social. Los daños a infraestructura inerte y de cemento no son, ni serán jamás, equiparables a los daños contra las personas humanas y a la naturaleza. Exigimos justicia y reparación ante todas las violaciones a los DDHH que han vivido las personas en el marco del Paro, sin olvidar a los líderes sociales y víctimas del perpetuo conflicto armado colombiano. La sistematicidad y ferocidad de la violencia estatal y de ciertos sectores sociales y económicos, nos pone tristemente en el top de la represión y de violación a los DDHH a nivel regional y mundial. Para nuestros muertos ¡Ni un minuto de silencio, toda una vida de lucha! Responsabilizamos al gobierno nacional y a todos los dirigentes políticos que nos señalan y nos ponen en riesgo, de cualquier atentado contra nuestra integridad física y moral. Reiteramos, somos gente de libros y arte. Nos sumamos al clamor de paz y de justicia social y ambiental que requieren nuestros tiempos para no seguir cayendo en el abismo del conformismo y la desidia, apoyando los pronunciamientos y las decisiones de la URC (Unión de Resistencias Cali). En nuestra fértil diversidad, hacemos público este comunicado acerca de todas las bibliotecas que han nacido en este Paro Nacional en la ciudad de Cali. Nos hemos conformado en red, y así, seguiremos afianzándonos en nuestros respectivos territorios. Invitamos a todxs lxs caleñxs y a todxs los ciudadanxs del mundo a visitarnos y a apoyarnos en estos tiempos de cambio. Solicitamos a las secretarías y subsecretarías municipales pertinentes (de Cultura, Educación, Seguridad y Justicia, de Patrimonio y Bibliotecas, Artes y promoción) que nos apoyen y agilicen la legitimación institucional que valide la que hemos tenido desde las bases sociales y comunitarias de nuestros territorios. La ciudad de Cali puede convertirse en un ejemplo mundial de resignificación de espacios para el cambio social. 

Dignxs y resistentes.*

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La formación empírica y académica de estas jóvenes y adultas jóvenes**, así como la sensibilidad por las artes  y la cultura libertaria, ha sostenido por más de un mes el accionar de este movimiento cultural caleño.

Hasta el día 5 de junio de 2021, la violencia policial y estatal había tomado una de nuestras bibliotecas, destrozado otra e intentado tomar una tercera. La Unión de Bibliotecas de la Resistencia Caleña continuará en su ejercicio de dar de leer y construir espacios para ser, desde cualquier rincón de Cali.

*Para consultar el manifiesto en su forma original en: https://n9.cl/4e1s3
**Hago uso del pronombre y objeto directo femeninos para dirigirme a las personas sin importar su género o sexo.

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